Educar, ¿para qué?

Uno de los grandes mantras  que insertó el neoliberalismo en las cabezas, fue la necesidad de adaptar la educación a los requerimientos de la economía y más en particular de las empresas, de ese modo se crearon fundaciones en todas las universidades, se debatieron los modelos educativos en primaria y secundaria y se decidió desnaturalizar el aprendizaje en pos de una teórica mejor preparación científico técnica acorde a las “necesidades de las empresas”.

Este proceso ha cumplido con las expectativas de las empresas, desde chiquititos se les robó el pensamiento y la filosofía, el estudio de los grandes filósofos y literatos, de hombres que se preguntaron por la naturaleza de las cosas y de los hombres, para convertir a nuestros jóvenes, esos que dicen ser los más y mejor preparados, aunque un servidor no lo cree, en toda una generación de trabajadores sin otra ilusión que la supervivencia, cobrar poco, compartir vivienda y no poder tener una vida digna, sin duda todo un éxito para un sistema educativo adaptado a las necesidades de las empresas.

La educción es un factor determinante para el desarrollo económico, la cuestión es decidir qué camino ha de tomar ese desarrollo, pues a pesar de lo que desde hace 40 años ha marcado la tendencia del pensamiento neoliberal, existen alternativas más éticas en las relaciones económicas y estas pasan por una educación que gravite sobre valores, no solo  en éxitos.

Resulta revelador cómo en la enseñanza pública se enseña para el mercado, por el contrario, en la enseñanza privada,  esa que es cara carísima, se enseña para ser hombres y mujeres de bien, digo esto porque por azares de la vida soy conocedor de los modelos educativos que  imparten en este tipo de centros, mientras la enseñanza pública busca ser una herramienta educativa adaptada al mercado laboral, y su resultado es que en los distintos informes Pisa, España esté a la cola de los países de la OCDE, la privada cara carísima tiene como objetivo educar para ser líderes y un buen líder nunca puede ser un zopenco si de lo que se trata es de proteger el patrimonio familiar, de ahí que en esos mismos informes Pisa, estén al nivel de los colegios de Shanghái y por encima de los de Finlandia.

La educación es clasista, la educación y la economía no se pueden llevar bien si el paradigma económico es el neoliberal, educar es hacer pensar, formar en valores que nada tienen que ver con los que a día de hoy imperan en la cultura de los economistas neocom, que tanto daño ha causado a varias generaciones de chicas y chicos de este país.

Descargue y consulte nuestros últimos números
CAMARA DE COMERCIO
CAJA RURAL