La farmacia asistencial llega a todos los ciudadanos
Los boticarios granadinos distinguen como colegiada de honor a la rectora de la Universidad de Granada, Pilar Aranda, por su defensa de la actividad farmacéutica

La transición de la actividad farmacéutica tradicional a otra de carácter asistencial, en la que el boticario asesora y ayuda a cualquier paciente a una correcta utilización de los medicamentos que prescribe el médico, es una realidad plenamente consolidada en toda la geografía granadina, como en el resto del país. Así lo entiende el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Granada, que en fechas recientes aglutinó a un buen número de profesionales durante la entrega de las insignias de oro a una treintena de miembros de la entidad. Su presidente, Manuel Fuentes, señaló durante ese acto institucional que en esa transición han participado todos los profesionales del sector, por lo que la asistencia que prestan es completa con independencia del municipio o la oficina de farmacia a los que acuden quienes demandan la misma. Fuentes, en declaraciones a GRANADA ECONÓMICA, señaló que los farmacéuticos “sabemos cuál es nuestro espacio, nuestro ámbito de trabajo, sin entrar en competencias que no son nuestras”.  En este punto, recordó un hecho igualmente destacable: la competencia que supone la venta de medicamentos por internet, que no tiene las garantías exigibles y ante lo que los farmacéuticos han de responder con profesionalidad, pues no en vano cuentan todos ellos con  una formación permanente que les capacita precisamente para atender a las necesidades de los ciudadanos y a las derivadas de los nuevos tratamientos, fruto de la investigación pública y privada. Fuentes dejó claro que la adquisición de fármacos por internet era una “práctica peligrosa”, por lo que aconsejó a cualquier paciente que opte siempre por el profesional de su farmacia.

En otro ámbito de actualidad, el presidente de los farmacéuticos se refirió al desabastecimiento puntual de algunos productos farmacéuticos que ha tenido lugar en todo el territorio nacional. Sobre este asunto, precisó que han sido y son distintas las causas que han provocado la inexistencia de algunas conocidas marcas, como los problemas de suministro de los laboratorios o un incremento inusual de demanda. “Pese a estas cuestiones, los farmacéuticos han respondido siempre, bien sustituyendo unos productos por otros que tienen la misma composición o acudiendo incluso a la formulación magistral; el caso es que ningún paciente se quedara -como es comprensible- sin el medicamento que necesita para su salud”, afirmaba al respecto Fuentes.

Ya en su discurso institucional ante todos los asistentes a la celebración de la patrona de Farmacia, la Inmaculada Concepción, el presidente de los boticarios granadinos insistió en algunas de las ideas señaladas previamente a este periódico al asegurar que la evolución experimentada por el sector “garantiza en todo momento el acceso a los medicamentos en condiciones de igualdad para todos”. También destacó que el órgano colegial ha adecuado su infraestructura y su actividad para dar respuesta a las demandas reales de la profesión y que la propia Universidad de Granada ha incluido en su próximo plan de estudios una asignatura obligatoria que será la de Atención Farmacéutica.

Como en años anteriores, Fuentes dio la bienvenida a los 156 nuevos colegiados que se han incorporado a lo largo del presente ejercicio al órgano que representa a todos los farmacéuticos granadinos. Aseguró que todas estas personas son “el futuro y de ellos depende que la profesión siga manteniendo los valores que la han hecho llegar a donde se encuentra”. A todos ellos les dijo también que tuvieran como referencia a las generaciones de farmacéuticos que han sabido entender “que el futuro de la profesión solo descansa en el respeto a la misma y a la ciudadanía, que cada día deposita su confianza en nuestra actividad”. En nombre de todos los nuevos colegiados, Enrique Osuna prestó el juramento de rigor.

Finalmente, el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Granada, hizo un repaso de lo que había sido el presente ejercicio de 2018. Fuentes lo tildó de “año difícil”, con retos como los de adecuar el ejercicio profesional a los cambios legislativos y estructurales. “Nuestra profesión está inmersa en un proceso de regeneración tanto conceptual como humana”, afirmó para acto seguido explicar que en el primero de los casos, “llevamos años escuchando que los farmacéuticos tenemos que cambiar el foco desde el medicamento como producto hacia el paciente que los utiliza. Por ello, hace años surgió una filosofía de la práctica, la atención farmacéutica, que hoy se concentra en la prestación de servicios asistenciales”. Reforzó la idea anterior con otra no menos destacada, como es la de la transversalidad, al asegurar que es una práctica profesional compartida con otros profesionales de la salud. También señaló la imperiosa necesidad de “crear un vínculo aún más fuerte entre nuestro colectivo. Sólo unidos podemos avanzar hacia el futuro que queremos, sin temor a que nadie nos usurpe un espacio que es propio”, concluyó.

Bidafarma

Juan Domingo Conde, consejero de Bidafarma, una gran alianza de distribución farmacéutica -que sustituía a Antonio Mingorance, presidente que no pudo asistir al acto institucional-, representaba a Hefagra, la entidad que junto al Colegio de Farmacéuticos celebraba la conmemoración y entrega de distinciones desde hace ya cuatro largas décadas. Conde también tuvo la ocasión de comentar a GRANADA ECONÓMICA algunas cuestiones relacionadas con la actividad de la distribuidora farmacéutica, una de las que mayor volumen de trabajo acumulan en toda España y cuyo grupo está previsto que tenga una facturación este año del orden de los 2.500 millones de euros. “La valoración que puedo hacer de la actividad de Bidafarma es muy positiva, pues nos hemos encontrado en estos dos años largos que han transcurrido desde su creación con que la aceptación de los socios ha sido total y con el hecho de que otras cooperativas nos han pedido incorporarse al proyecto”, señaló. A su juicio, Bidafarma entra en un momento de consolidación. “Tenemos grandes expectativas con los socios y queremos responder a las mismas”, agregó. Resaltó las aperturas de Huelva y Vigo y añadió que pese a que la situación de la distribución farmacéutica es complicada, el grupo ha sabido responder plenamente a los retos que impone el mercado.

Durante su intervención institucional, Conde se refirió precisamente a ese contexto nacional y europeo cambiante. También al papel que les toca jugar a todos los profesionales relacionados con el sector farmacéutico, “pues somos los que estamos más próximos a la gente; la ciudadanía nos reclama una mayor atención y nosotros tenemos que proporcionársela”, dijo para a renglón seguido subrayar la necesidad de potenciar el rol asistencial de las farmacias. “No podemos dejar que nadie ocupe el espacio que nos pertenece”, recalcó en velada alusión a otras formas de dispensación de medicamentos que están teniendo lugar a través de internet.

Finalmente, el consejero de Bidafarma auguró un buen futuro al grupo, un proyecto del que dijo “exige trabajo y dedicación” y que está pilotado desde Granada para toda España.

Colegiada de honor

Pilar Aranda, rectora de la Universidad de Granada, recibió la distinción de colegiada de honor por parte de los farmacéuticos granadinos. Catedrática de Fisiología, Aranda ha impartido docencia en la Facultad de Farmacia; ha desarrollado su labor de investigadora en en el grupo de Fisiología digestiva y de nutrición y en el Instituto Universitario de Nutrición y Tecnología de los Alimentos, también de la UGR. Como mujer pionera en la asunción de la máxima responsabilidad de gobierno -la primera mujer en los 500 años de historia de la institución académica- y comprometida con la igualdad a lo largo de toda su trayectoria, ha recibido numerosos reconocimientos, de instituciones como la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, o de la Federación de Trabajadores Independientes de Comercio y de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas, como recordó Manuel Fuentes en su presentación. “En todas estas responsabilidades, y particularmente como rectora de la Universidad de Granada, Pilar Aranda se ha ganado, con su buen hacer y su espíritu colaborativo, el afecto y la admiración de todas las instituciones y de toda la sociedad granadina”, afirmó el presidente del Colegio de Farmacéuticos.

La rectora agradeció la distinción de que fue objeto y señaló que allí representaba a una institución que siempre ha apoyado la profesión de farmacéutico y que siempre ha sido consciente de la importancia del profesorado de la Facultad de Farmacia. “Es un orgullo pertenecer a un colegio que defiende esta profesión”, manifestó para acto seguido subrayar  que en la actual coyuntura “no tenemos que ir a enfrentamientos estériles, sino hacer sinergias”. Sin entrar en detalles, afirmó que “hay que exigir que nos respeten, que entiendan el valor de esta profesión”. Cerró su intervención al asegurar que “ningún cambio es fácil” y que el futuro de la profesión pasa “por desarrollar aún más la farmacia de tipo asistencial”.

Homenajeados

El capítulo de distinciones por parte del Colegio Oficial de Farmacéuticos y de Hefagra, se llevó a cabo con la citada entrega de las insignias de oro. Las primeras para la treintena de boticarios que a los que se reconocía así sus 35 años de trabajo ininterrumpido al frente de sus farmacias. Bidafarma, por su parte, hizo lo propio con trece de sus asociados, quienes también recibieron idéntico reconocimiento. En nombre de todos ellos, Antonio Baquero agradeció el homenaje que recibían. Una intervención plagada de recuerdos personales a lo largo de su dilatada carrera, desde que estudió en la Facultad de Farmacia hasta los años de ejercicio profesional. Aseguró que una de las razones por la que quiso estudiar farmacia fue “por ver a mi madre que padecía continuas jaquecas y por mi deseo de ayudar a que se curase”. Tras relatar unas cuantas anécdotas, Baquero concluyó con una demanda a las administraciones: “que nos mimen y nos valoren, porque somos los garantes de los medicamentos que dispensamos”.

La emoción del acto conmemorativo de la patrona de los farmacéuticos la puso la entrega de la insignia de oro, a título póstumo, a un trabajador de la casa, Ángel Robles, recientemente fallecido y cuya labor y dedicación al colectivo fue profusamente elogiada por el presidente de los boticarios. Recogió la insignia de oro un hijo del mismo, que recibió una calurosa ovación por parte de todos los asistentes al acto.

Los boticarios granadinos contaron con la presencia del delegado provincial de la Consejería de Salud, Higinio Almagro, y del teniente de alcalde del Ayuntamiento de Granada, Baldomero Oliver, quienes también elogiaron la labor que desarrolla este colectivo de profesionales en beneficio de toda la sociedad.

Como ya es tradicional, la jornada terminó con una comida de hermandad de todos los asistentes y de los responsables de las entidades convocantes. Sirvió, un año más, para que se hiciera patente la unidad de este colectivo y también para lanzar los mensajes de alerta sobre lo que les inquieta y los problemas a los que han de hacer frente. Un mensaje que al menos tenía destinatarios de dos administraciones públicas presentes en el acto, como son la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Granada.

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