¿Necesita una empresa mediana hacer marketing de contenidos?

Vamos a ser realistas. No existe una varita mágica para conseguir clientes potenciales y construir una relación a largo plazo con ellos, pero hay estrategias que ayudan mucho en esa ardua tarea, que si tienes una empresa sabes lo difícil que es. Hacer pasar a nuestro cliente por el embudo de venta tiene su complejidad, pero no hay que darse por vencido, solo confiar en fórmulas que funcionan como es el caso del marketing de contenidos.

Si no te suena este concepto, pero te interesa atraer clientes, que compren o usen tu servicio, que vuelvan, que confíen en ti y que te recomienden, no abandones esta página, que en tres minutos te voy a contar todas las ventajas que tiene el marketing de contenidos para las empresas.

Grosso modo, un marketing de contenidos persigue crear contenido relevante y de utilidad para atraer a un público objetivo concreto, con el fin de impulsarles a ser futuros clientes o fidelizarlos.

A diferencia del marketing clásico, el marketing de contenidos no persigue publicitar de forma explícita los productos o servicios, pero sí establecer un vínculo de afinidad entre la empresa y el receptor del mensaje. Eso hará que, cuando el usuario tenga una necesidad concreta, una bombilla se encienda en su cabeza y se acuerde de tu empresa como primera opción.

Saber cómo hacer un marketing de contenidos no es sencillo. Además, no es una acción puntual porque crear una imagen positiva que perdure en el tiempo lleva más tiempo.

Tampoco nos podemos olvidar de la importancia de monitorizar las acciones. Por eso, muchas empresas, que no pueden contar con un departamento de comunicación, lo dejan en manos de una agencia de comunicación con profesionales que conocen al dedillo cómo diseñar una estrategia de marketing de contenidos.

Hay un trabajo previo antes de lanzar cualquier contenido. Hay que recabar información sobre la empresa, analizar la situación actual, definir los objetivos (realistas, medibles y específicos), crear el perfil del público objetivo, definir los contenidos, organizar un calendario editorial, compartirlos, analizar el impacto…

Como habrás podido ver, la planificación es la base, pero no le hace sombra a la creatividad. El mensaje, que al fin y al cabo será el trabajo que llegue a tu cliente potencial, es imprescindible aporte valor. Busca tu nexo de unión sobre una temática y ofrece información veraz y contrastada sobre ella. Los consejos también funcionan muy bien en una estrategia marketing de contenidos para empresas, siempre y cuando demuestres que funcionan. Tu mensaje tiene que ser atractivo y de fácil comprensión. La prioridad es generar interés y ser único.

La idea es que el cliente vea a tu empresa no solo como suministradora de un producto o servicio, sino como una entendida en la temática. Si al público le ha interesado tu contenido, seguramente lo comparta y eso ampliará tu alcance.

Busquemos el ejemplo: una marca de potitos usó en su página web un sinfín de vídeo- tutoriales con consejos para enseñar a los abuelos cómo cuidar mejor de sus nietos.  Aunque la marca siempre estaba presente, el público tomó este contenido como una ayuda en el día a día de muchas familias, así que no dudaron en compartirlo con amigos y otros familiares, independientemente de si compraban o no sus productos. Esta marca les estaba ofreciendo contenido valioso para ellos.

Como habrás comprobado, es un recurso que básicamente requiere planificación, creatividad y un canal adecuado de difusión. Sería un error no aprovechar todo lo que puede conseguir una empresa mediana a través de una estrategia de marketing de contenidos, ¿no crees?

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